Don Picatoste de la Almarcha – Una historia de Paloteos

En un lugar de La Almarcha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un olivarero de los de rama de fresno, espuerta antigua, brazo flaco pero buen vareador. Agricultor mundialmente conocido como Don Picatoste de La Almarcha, blandía su vara para desfacer los nudos de las ramas, y enderezar entuertos. A su lado, siempre se encontraba su valiente y leal amigo Juancho Panza, compañero de labores y guateques.

Situados en un día normal en el olivar, en una mañana fría de invierno, nuestros personajes mantenían una distraída conversación para evitar la monotonía y olvidarse del frío.

  • Amigo Juancho, no te haces una idea de cuán de menos echo a mi dama.
  • ¿Qué dama Picatoste? ¿La mesonera de Honrubia? Hasta los ciegos saben de su belleza.
  • Venga hombre, ¡No amueles! Sabes tan bien como yo que sólo tengo ojos para ella… Mi Dulcinea del Pedernoso. Pero, en cambio tú… de altos espíritus es apreciar las cosas altas.
  • ¡Menos amores y pega recio Picatoste! No seas, ni siempre riguroso, ni siempre blando, que por tu lado no caen olivas. Como te amohínes no acabamos nunca. Y además, que el amor y la afición con facilidad ciegan los ojos del entendimiento.
  • Bien predica quien bien vive, ¿Acaso no recuerdas quién soy yo? Conocido en toda La Almarcha por mi buen tino con la vara. ¡Ahora verás!

El golpe al olivo se escuchó en Priego, los pájaros huyeron despavoridos y un estremecimiento en las almas de nuestros protagonistas los conmovió, quedando en silencio unos segundos.

  • ¿Oíste eso Juancho? Tan particular sonido… Me imagino bailando con mi Dulcinea, en El Pedernoso, al son de este ritmo. La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu, mas ¿cómo llamarías a una danza así?
  • Querido Picatoste, creo que lo llamaría danzas de ramas… ¡No, que no tiene marketing! ¿Qué tal paloteo?
  • Gran idea Juancho; ciertamente, el ver mucho y leer mucho aviva el ingenio de los hombres.

Durante miles de años la danza se bailó, y paloteo por nombre tomó.

Y así, y únicamente en nuestra ilusión, nacieron los paloteos.

Los paloteos son danzas rituales de origen pagano, extendidas por todo el mundo con diferentes nombres y movimientos, siendo Europa, y especialmente España, el lugar donde mayor cantidad y variedad se han encontrado.

Se estima que estas danzas tienen un origen prerromano, estando vinculadas a ritos de guerra e interpretadas por hombres, para demostrar su habilidad con la espada. Otras teorías las sitúan como herederas de las danzas pírricas griegas, o como descendientes de ritos agrarios. En cualquier caso, se trata de la danza tradicional más antigua del acervo popular.

Los palos o bastones varían en función del lugar, del grupo de danzantes e incluso del individuo. Por norma general, suelen rondar los 50 cm de largo y 2 cm de ancho; elaborados con madera de encina, boj u otros materiales provenientes de la vegetación cercana.

La danza consiste en dos hileras de danzantes que, organizados en grupos, chocan entre sí sus palos al son de la música. Se destacan varios niveles en función de los dibujos durante la interpretación: el baile individual, en el que el danzante dibuja sus movimientos; el baile en pareja, en el que intervienen dos miembros siendo uno la imagen especular del otro; y el baile en conjunto, que es el sumatorio en pequeños grupos de los diferentes bailes en pareja. 

Los pequeños grupos, rondan los 4-8 miembros, siendo siempre pares, para dibujar las parejas independientes. Los miembros de la dupla, pueden ir cambiando a lo largo de la interpretación para dar vistosidad al baile pudiendo también ir variando la configuración de cada grupo.

La velocidad de la ejecución es un atributo que aumenta la vistosidad y verifica la buena maña del danzante, lo cual ha provocado históricamente competencia entre grupos o incluso localidades cercanas, originando paloteos realmente rápidos, que incluso con el paso del tiempo, y por la acomodación de pasos y notas, han evolucionado, convirtiéndose en paloteos nuevos que nada tienen que ver con el original, lo que ha aumentado la diversidad de los mismos.

La música ha sido interpretada a lo largo de la historia por el dulzainero/pitero/gaitero y su correspondiente redoblante. La base rítmica del paloteo recae en el tambor, que permanece constante, sobre el que se asienta la melodía de la dulzaina. El compás generalmente utilizado es de 2/4, a un ritmo rápido de = 100-150. Aunque la gran diversidad de los paloteos no nos permite tipificarlos (es frecuente ver en ellos compases irregulares, cambios de ritmo…).

Desde tiempos remotos en Castilla, los paloteos se han interpretado con dulzaina y tamboril, heredados de sus antecesores chirimía y albogue. La pareja de músicos visitaba las fiestas de los pueblos, momento en el que los paloteos se bailaban para admiración de los paisanos. Con ellos viajaban estas músicas, que recogían de una localidad e interpretaban en el resto, así como las gentes de los pueblos vecinos, promoviendo la difusión de esta danza a lo largo de la geografía regional. Los temas que gustaban al pueblo eran adoptados para ellos, con alguna modificación en la música, letra y pasos, promoviendo así la creación de nuevos paloteos con características de la zona. De aquí que resulte frecuente encontrar paloteos similares en zonas distantes (como por ejemplo “El Picó” de Sotos con “El Picó” de Albendea, o “El Porrón” de Mariana con “El Porrón” de Valdeolivas).

“Para qué” de Sotos – Música Dulzaineros de Cuenca – Danzantes Voces y Esparto

La presencia de dulzaineros en los pueblos era escasa, siendo lo normal que una pareja de músicos tuviera como nicho muchos pueblos de alrededor, lo cual provocaba que el ensayo fuera imposible. Este problema se solventaba poniendo letra al paloteo, de tal manera que los propios danzantes podían interpretar la música sin perder el ritmo. Las letras tienen diversas dinámicas y están vinculadas generalmente a: 

  • La religión – Es un tema muy recurrente en todos ellos, generalmente dedicados al patrón/patrona, la ermita, San Juan, la cruz…
  • Naturaleza y fábulas – O bien temáticas ordinarias del pueblo, encontramos el cabritito, los peludillos, el escarabajo, el cerezo…
  • Hechos y personajes históricos – con un valor añadido, por el hecho de ser hitos históricos de la época. Encontramos gran diversidad de ellos dedicados a reyes. Tienen un especial interés en la provincia los referentes a la época de la invasión francesa, que por sus letras tan ocurrentes son cuanto menos curiosos. Encontramos por ejemplo el pajarito francés (quiera dios que le corte las alas, quiera dios que le corte los pies), el porrón (que muera la Francia y su nación, alegando la afición de Pepe botella al vino) y un largo etcétera.

En los últimos años, se está produciendo un olvido generalizado de todas las costumbres tradicionales. El éxodo rural de jóvenes, unido al deceso de las personas que tienen constancia y conocimiento de las tradiciones del lugar, acelera la pérdida de costumbres milenarias, que nunca volverán a ser recordadas. Es por ello que, paralelamente, se está fomentando la creación de grupos folclóricos locales, cuyas intenciones son mantener, preservar y enseñar estos ritos para que no se diluyan en el tiempo. Agradecidos a todos ellos, podemos encontrar por ejemplo a los grupos de danzas de Moncalvillo, de Cuevas de Velasco, Grupo folclórico de Caño Gordo, Río Mayor, aires de Valverdejo; Grupo Voces y Esparto y Serran@s de Cañizares (entre otros muchos).

Encontramos muchos pueblos con presencia de paloteos en la provincia que, por nombrar unos cuantos, podríamos señalar Albendea, Loranca del Campo, Castillejo de Romeral, Valdeolivas, Cuevas de Velasco, El Hito, Moncalvillo de Huete, Valdecolmenas, Sotos, Mariana, Villar del Saz de Navalón, y un largo etcétera. 

Las letras de algunos de estos paleteos se pueden consultar en el Anexo I.

Anexo I: Letras curiosas

STº DOMINGO     

A la puerta de Santo Domingo hay un pajarito francés

Quiera Dios que le corte las alas, quiera Dios que le corte los pies.

 

EL GAVILÁN        

El gavilán ha venido a la orilla del lugar

A decirle  a la paloma que el nido la ha de sacar

Eso fuera si no hubiera mozos en este lugar

Que salieran a las eras a matar el gavilán.

 

EL PORRÓN         

Al son de la Caramañola que muera la Francia y su nación

En el porrón del vino tenéis vuestra afición

Matasteis vuestro rey borracho sin pensar

Que al ser de la potencia le podéis reclamar

Y la reina también como es justa razón

En el porrón del vino tenéis  vuestra afición.

“El Porrón” de Sotos – Música Dulzaineros de Cuenca – Danzantes Voces y Esparto

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