Espacio dedicado a la biodiversidad y al patrimonio natural de Cuenca. Recorremos los diversos parajes que conforman la provincia para conocer nuestra fauna y flora, tanto las especies más representativas como aquellas más desconocidas. Exploramos desde vestigios del pasado en fósiles y rocas, hasta la voz actual de proyectos o asociaciones que trabajen por un futuro saludable y sostenible con la naturaleza. Tratar de apreciar aquello que está delante de nuestros ojos y no vemos.

El señor del otoño

Está amaneciendo en Las Majadas y reina el silencio. Un silencio tan solo quebrantado por el sonido del viento, anunciando el comienzo del otoño, y por un bramido intenso y prolongado. Es el sonido del señor del otoño, nuestro ciervo ibérico (Cervus elaphus). Al comienzo del otoño y tras las…

Las grullas

Imagen de cabecera: Grullas. Fuente: Jean Rivoire El sol con su timidez y su bajeza, el viento con sus primeros cuchillos, la lluvia con su suave tintineo y las noches con sus largos vestidos. El otoño parece ser una obertura del melancólico e incipiente invierno. En la cancha de un…

El guillomo

Por las hoces del Júcar y del Huécar, cuando “estamos a treinta del abril cumplidos” y las rondallas se disponen para cantar los mayos, los guillomos, que se habían pasado desnudos y desapercibidos todo el invierno y parte de la primavera, ahora llaman la atención. Amplios retazos de las empinadas…

El señor del otoño

Está amaneciendo en Las Majadas y reina el silencio. Un silencio tan solo quebrantado por el sonido del viento, anunciando el comienzo del otoño, y por un bramido intenso y prolongado. Es el sonido del señor del otoño, nuestro ciervo ibérico (Cervus elaphus). Al comienzo del otoño y tras las…

Las grullas

Imagen de cabecera: Grullas. Fuente: Jean Rivoire El sol con su timidez y su bajeza, el viento con sus primeros cuchillos, la lluvia con su suave tintineo y las noches con sus largos vestidos. El otoño parece ser una obertura del melancólico e incipiente invierno. En la cancha de un…

El guillomo

Por las hoces del Júcar y del Huécar, cuando “estamos a treinta del abril cumplidos” y las rondallas se disponen para cantar los mayos, los guillomos, que se habían pasado desnudos y desapercibidos todo el invierno y parte de la primavera, ahora llaman la atención. Amplios retazos de las empinadas…