Sección dedicada a recoger creaciones literarias de conquenses entusiasmados por el bello arte de la palabra. Alberga relatos, cuentos, reseñas, poesía y, en definitiva, cualquier composición trabajada, cuidada, que se aplique lo mismo en desarrollar una compleja idea que en decidir la pertinencia de una coma. El escritor novel y el consagrado tienen cabida aquí siempre que con sus palabras deseen corresponder a Cuenca, el lugar donde se resumen los recuerdos..

Zeus visita Cuenca VII

Cronos se alzó sobre los escombros del edificio que coronaba su prisión. Le desfiguraba la cara una cicatriz arrugada; las muñecas y tobillos mostraban piel blanquecina, allí donde los grilletes habían lacerado la carne durante años. Era más alto que los bloques de pisos que lo circundaban, y tan pesado…

Zeus visita Cuenca VI

Que Dios hubiera comunicado su intuición de que en la ciudad de Cuenca existía una maligna presencia que buscaba a Zeus sirvió al olímpico como confirmación de sus propias impresiones. No se podía decir, por tanto, que lo tomara por sorpresa esta revelación, pero tampoco que estuviera tranquilo. Si este…

El punto final

Rubén Cano de Julián, cuyo nombre artístico es Runtxu Cano, es un artista conquense formado en la escuela de arte Cruz Novillo de Cuenca. Allí realizó el Grado Superior de Cómic, donde se cualificó para la realización de este formato a nivel profesional. El punto final es un proyecto que…

Zeus visita Cuenca V

Con paso apresurado, Zeus se dirigía a la entrada de la finca seguido por Andreíta. ¿A dónde vas con tanta prisa? Pensaba que te quedarías a pasar la tarde con nosotros… Esa era mi intención –respondió el dios, empleando un tono de disculpa–, pero tengo que ir cuanto antes a…

Tu celda

“De la magnífica prisión kantiana sólo es posible evadirse ingiriéndola. Es preciso ser kantiano hasta el fondo de sí mismo, y luego, por digestión, renacer a un nuevo espíritu” J. Ortega y Gasset La filosofía, lejos de ser —como algunos pretenden— un asidero frente a las inseguridades y ambigüedades en…

Zeus visita Cuenca (IV)

Era media mañana cuando Zeus y Andreíta montaron en lo que el dios seguía considerando como una misteriosa biga sin caballos. Sigue resultando un enigma para mí la manera en la que este artefacto se desplaza –comentó Zeus dubitativo–. ¿Acaso lo acciona algún tipo de magia? Que yo sepa, no….

Desnuda

«Duerme, “Rosquillita”, que ya son las ocho, ni una oveja bala, ya duerme Pinocho, hasta el río se ha quedado dormido, encogido en el pozo». Solía cantar. Veo en la pared unas sombras, me recuerdan al herbazal donde tumbada apoyaba la cabeza en las piernas de mi mamá, mientras con…

Zeus visita Cuenca (III)

La fiesta arreciaba en todas las estancias del Bar Tu Rincón. La exuberante exhibición de puntería de Zeus desencadenó una avalancha de mensajes y llamadas de los presentes a sus amigos para que acudieran raudos a contemplar el espectáculo. A su vez, la aparición de Dioniso y su anuncio de…

Hablando de Coll

Imagen de cabecera: Retrato a lápiz de Javier Cañete Hortelano ¿Han tenido ustedes la necesidad de reír como gilipollas tras reventarse (estando descalzo, y mira que tu madre te advirtió…) el dedo meñique del pie contra la pata de una silla? ¿De intentar no reír tras descuajeringarte el codo contra…

Otra soledad

El cansancio del tiempo hizo que me desvelase de madrugada. No me considero una persona extremadamente mayor ni cansada, es más puedo hacer auténticas “proezas” atléticas cuando no se me observa. Aunque sí que admito con rigor lo estático, pero no por una cuestión de invalidez o pereza, si no,…

Zeus visita Cuenca (I)

Caía la tarde sobre la Tierra y Zeus, repantigado en su imponente trono negro de mármol pulido egipcio, observaba aburrido los jardines del Olimpo. En él retozaban diversos animales sagrados en perfecta compañía, a pesar de que algunos eran presas naturales de otros: había leones, ciervos, tigres, jabalíes, serpientes, ratones,…

¡Camarera!

¡Camarera! Si esta llamada hubiera sido emitida tres o cuatro tonos por debajo, Lucía la hubiera escuchado igual de bien, pero el desesperado cliente necesitaba otra cerveza y las decenas previas ingeridas con sus amigos solo habían agudizado su sed. Sin embargo, Lucía entendía que este era un gaje del…

Cuento «La visita»

La pulsera inteligente vibró en la muñeca de Carlos. Era un mensaje de WhatsApp de su madre: “Acuérdate que tienes que ir a ver al abuelo!!” Con un mohín de disgusto, eliminó la notificación sin abrirla. Sí, tenía que ir a casa del abuelo, lo tenía claro. Pero no estaba…

Zeus visita Cuenca VII

Cronos se alzó sobre los escombros del edificio que coronaba su prisión. Le desfiguraba la cara una cicatriz arrugada; las muñecas y tobillos mostraban piel blanquecina, allí donde los grilletes habían lacerado la carne durante años. Era más alto que los bloques de pisos que lo circundaban, y tan pesado…

Zeus visita Cuenca VI

Que Dios hubiera comunicado su intuición de que en la ciudad de Cuenca existía una maligna presencia que buscaba a Zeus sirvió al olímpico como confirmación de sus propias impresiones. No se podía decir, por tanto, que lo tomara por sorpresa esta revelación, pero tampoco que estuviera tranquilo. Si este…

El punto final

Rubén Cano de Julián, cuyo nombre artístico es Runtxu Cano, es un artista conquense formado en la escuela de arte Cruz Novillo de Cuenca. Allí realizó el Grado Superior de Cómic, donde se cualificó para la realización de este formato a nivel profesional. El punto final es un proyecto que…

Zeus visita Cuenca V

Con paso apresurado, Zeus se dirigía a la entrada de la finca seguido por Andreíta. ¿A dónde vas con tanta prisa? Pensaba que te quedarías a pasar la tarde con nosotros… Esa era mi intención –respondió el dios, empleando un tono de disculpa–, pero tengo que ir cuanto antes a…

Zeus visita Cuenca (IV)

Era media mañana cuando Zeus y Andreíta montaron en lo que el dios seguía considerando como una misteriosa biga sin caballos. Sigue resultando un enigma para mí la manera en la que este artefacto se desplaza –comentó Zeus dubitativo–. ¿Acaso lo acciona algún tipo de magia? Que yo sepa, no….

Desnuda

«Duerme, “Rosquillita”, que ya son las ocho, ni una oveja bala, ya duerme Pinocho, hasta el río se ha quedado dormido, encogido en el pozo». Solía cantar. Veo en la pared unas sombras, me recuerdan al herbazal donde tumbada apoyaba la cabeza en las piernas de mi mamá, mientras con…

Zeus visita Cuenca (III)

La fiesta arreciaba en todas las estancias del Bar Tu Rincón. La exuberante exhibición de puntería de Zeus desencadenó una avalancha de mensajes y llamadas de los presentes a sus amigos para que acudieran raudos a contemplar el espectáculo. A su vez, la aparición de Dioniso y su anuncio de…

Hablando de Coll

Imagen de cabecera: Retrato a lápiz de Javier Cañete Hortelano ¿Han tenido ustedes la necesidad de reír como gilipollas tras reventarse (estando descalzo, y mira que tu madre te advirtió…) el dedo meñique del pie contra la pata de una silla? ¿De intentar no reír tras descuajeringarte el codo contra…

Otra soledad

El cansancio del tiempo hizo que me desvelase de madrugada. No me considero una persona extremadamente mayor ni cansada, es más puedo hacer auténticas “proezas” atléticas cuando no se me observa. Aunque sí que admito con rigor lo estático, pero no por una cuestión de invalidez o pereza, si no,…

Zeus visita Cuenca (I)

Caía la tarde sobre la Tierra y Zeus, repantigado en su imponente trono negro de mármol pulido egipcio, observaba aburrido los jardines del Olimpo. En él retozaban diversos animales sagrados en perfecta compañía, a pesar de que algunos eran presas naturales de otros: había leones, ciervos, tigres, jabalíes, serpientes, ratones,…

¡Camarera!

¡Camarera! Si esta llamada hubiera sido emitida tres o cuatro tonos por debajo, Lucía la hubiera escuchado igual de bien, pero el desesperado cliente necesitaba otra cerveza y las decenas previas ingeridas con sus amigos solo habían agudizado su sed. Sin embargo, Lucía entendía que este era un gaje del…

Cuento «La visita»

La pulsera inteligente vibró en la muñeca de Carlos. Era un mensaje de WhatsApp de su madre: “Acuérdate que tienes que ir a ver al abuelo!!” Con un mohín de disgusto, eliminó la notificación sin abrirla. Sí, tenía que ir a casa del abuelo, lo tenía claro. Pero no estaba…

Tu celda

“De la magnífica prisión kantiana sólo es posible evadirse ingiriéndola. Es preciso ser kantiano hasta el fondo de sí mismo, y luego, por digestión, renacer a un nuevo espíritu” J. Ortega y Gasset La filosofía, lejos de ser —como algunos pretenden— un asidero frente a las inseguridades y ambigüedades en…