La historia de un barrio asistencial. Los hospitales de San Antón

Dada su situación extramuros, el barrio de San Antón ha destacado por su función asistencial: varios hospitales se situaron a este lado del Júcar, evitando así la propagación de algunas epidemias dentro de la ciudad fortificada.

Iglesia y hospital de San Antonio

Ilustración 1. Iglesia de la Virgen de la Luz hacia 1900.

Los inicios de este hospital, hoy Iglesia de la Virgen de la Luz, están estrechamente ligados a los comienzos del barrio de San Antón. A pesar de que es probable su existencia en el siglo XIII (ya que en 1270 se habla de una viña en la Fuensanta entre su censo), hay constancia de su funcionamiento a partir de 1352, bajo el nombre de Hospital de San Antonio Abad, como ramificación del arrabal de “Barrionuevo”, en lo que hoy estaría frente al Parque de la Trinidad. 

Desde el principio, en este hospital se dedicaban a atender a los enfermos por ergotismo. Esta enfermedad, denominada en el uso coloquial como “fiebre de San Antonio”, “fuego de San Antonio” o “fuego del infierno”, está causada por la ingesta de alimentos contaminados o por abuso de medicamentos que contengan toxinas producidas por hongos parásitos del centeno. Sucedió cuando la escasez de trigo hizo que se recurriera al centeno para la elaboración del pan diario.

Ilustración 2. Iglesia de Nuestra Señora del Puente, junto al Hospital de San Antonio Abad. Detalle de la obra "La vista de Cuenca desde el Oeste (1565)" de Anton van den Wyngaerde.

El hospital se encontraba contiguo a la Iglesia de Nuestra Señora del Puente, a pesar de tratarse de edificios separados. Desde 1418, también se situará junto a este complejo el Hospital de San Jorge. En 1449, se edificó la Torre de Santantón, presidiendo todo el compuesto religioso y hospitalario.

Ilustración 3. Hipótesis del compuesto arquitectónico de Nuestra Señora del Puente (1) y el Hospital de San Antonio Abad (7) en 1656. Junto a ello, el Hospital de San Jorge (9). Autor: Pedro Miguel Ibáñez.

Este hospital, regido por los Antonianos (al igual que el de San Jorge) estaba dirigido por un comendador, el cual era también potestativo para los hospitales de San Antón en Huete, Murcia y Cartagena, pudiendo enviar a los familiares de la orden y recibir limosnas de estos lugares.

En el siglo XVI comienzan cambios en el aspecto del hospital y la iglesia, con la instalación de una portada plateresca renacentista por Gil Martínez Parejano. Pero si hay un siglo crucial para este edificio, es el XVIII. En 1760 se realiza la reconstrucción completa por José Martín de Aldehuela, aportando un estilo barroco, unificando así la iglesia de Nuestra Señora del Puente con el hospital bajo una misma administración, dando lugar al complejo arquitectónico de la hoy iglesia Virgen de la Luz. A pesar de ello, los Antonianos se marchan en 1791.

Ilustración 4. Portada plateresca antes de su reciente restauración. Autor: Pedro Miguel Ibáñez.

A partir de esta fecha, comienzan unos años convulsos para el complejo, aprovechando el extinto hospital en 1798 para albergar a los pobres del hospicio. Tras la Guerra de Independencia, habiendo sufrido muchos daños la edificación, es cedida al Ayuntamiento en 1817. Tras ellos, interviene el arquitecto Mateo López para reparar los daños producidos.

Ilustración 5. Imagen del Puente de San Antón junto a la Iglesia de la Virgen de la Luz en el siglo XX.

En este estado aguanta hasta bien entrado el siglo XX, proponiéndose en 1936 la demolición de su fachada (sustituyéndola por la de la antigua iglesia de Santo Domingo) debido a su estado ruinoso. Afortunadamente, se reformó la fachada, conservando la portada plateresca renacentista.

Hospital de San Jorge

Anexo al complejo de Santa María del Puente y San Antonio Abad, se funda en 1418 por los Antonianos el Hospital de San Jorge, con el objetivo de asistir a pobres mendigos y mejorar la salud pública de las mujeres dedicadas a la prostitución.

En las ilustraciones de Wyngaerde es difícil de ubicar, ya que se encuentra en la parte trasera del Hospital de San Antonio. Según su licencia de construcción, se instala “en el corral, casas y cámaras que estaban ligadas a las penas que son entre San Lázaro y San Antón, tomando lo que para ello fuese necesario del otro corral y abrir puerta a la calle y camino que va a la Puente”.

Ilustración 6. Iglesia de la Virgen de la Luz hacia 1900. En la parte inferior derecha, en siglos anteriores, se encontraría el Hospital de San Jorge.

El Cabildo de San Jorge poseía a principios del siglo XVI un mesón de “mujeres públicas” (eufemismo para definir la prostitución), siendo esta la principal fuente de ingresos del cabildo. Destacan nombres como “la Cucharera” y Bernadina Rodríguez, que formaron parte de procesos inquisitoriales. 

Fue el Hospital de San Jorge el más duradero de los presentes en el barrio de San Antón, existiendo citas suyas en el siglo XIX, tanto de Mateo López como de Muñoz y Soliva. Sin embargo, debido a su mal estado de conservación, cesó su actividad a lo largo de este siglo.

Ilustración 7. Detalle del compuesto arquitectónico de San Antón del mapa de Mateo López. En él, se observa el Hospital de San Jorge (35) junto a la Iglesia de la Virgen de la Luz (29). Autor: Mateo López

Hospital de San Lázaro

Surge en el siglo XV, debido a la necesidad asistencial que sufría la ciudad, probablemente por causa del incremento demográfico ocasionado por el auge de la industria textil.

En 1486, ya se menciona el Hospital de San Lázaro, en donde antes se encontraban las casas de San Lázaro, antiguas leproserías. Aparece, en 1565, señalado y dibujado en la vista de Wyngaerde, situado en paralelo hacia la subida de la Fuensanta, ocupando parte del llamado “Osario de los moros”.

Ilustración 9. Ubicación estimada del Hospital de San Lázaro
Ilustración 8. Hospital de San Lázaro, en el barrio de San Antón, en 1565. Detalle de la obra "La vista de Cuenca desde el Oeste (1565)" de Anton van den Wyngaerde.

El Hospital de San Lázaro era mucho más precario que el de San Antonio (y, por supuesto, que el de Santiago), subsistiendo de las limosnas a la hora de la redacción de los testamentos. Fue la primera de las fundaciones asistenciales del barrio en desaparecer, pues en el s.XVIII no hay constancia de él. En época de Mateo López ya no aparece, siendo posible que la ermita de Nuestra Señora de Belén ocupase parte de su antigua capilla.

Este artículo forma parte del trabajo “Servicios de investigación etnográfica y diseño de rutas culturales en el tramo urbano del río Júcar”, financiado por los fondos europeos FEDER y el Ayuntamiento de Cuenca.

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