Nosotras pensando, creando y divulgando

EL PODER DE LA UNIÓN

Desde la revista Los Ojos del Júcar decidimos, como reivindicación con motivo del día 8 de marzo, Día de la Mujer, dedicar el número de este mes a ellas, a las mujeres. Por ello me encuentro de nuevo, siendo un hombre blanco cis-hetero, hablando sobre la peor lacra que arrastra nuestra sociedad: la desigualdad. Y no cualquier desigualdad, si no la sufrida por motivo de género (o de sexo, no quiero más peleas en el seno del gobierno).

Como destaqué en el artículo de octubre del año pasado, en la que hablé sobre el trabajo que llevan a cabo las compañeras de la asociación 1,2,3 Educafem, comienzo el artículo con el dilema de saber si yo soy el más indicado para hablar de estos temas. Aun así, ya que cuento con este espacio para expresarme, creo que es necesario que lo haga en los términos de un hombre feminista que es consciente del largo camino que le queda para poder definirse realmente como tal.

La desigualdad de las mujeres (en plural, como me recalcaba hace no mucho Gracia Canales), a pesar de la clara mejoría en las últimas décadas, es más que notable. La violencia de género, la brecha salarial, una economía de los cuidados infravalorada por nuestras instituciones, la falta de representatividad y, en definitiva, los miles de aspectos patriarcales que siguen asolando nuestra sociedad, no han desaparecido. Siguen presentes. Forman parte de nosotros y nosotras desde los más tempranos procesos de socialización. De hecho, estudios recientes detallan cómo el estereotipo de que las mujeres sean menos inteligentes que los hombres es interiorizado desde los 6 años (Bian et al., 2017).

Pero sin duda el mayor problema de sufrir una desigualdad, aquello que lo hace absolutamente insoportable, es el tener que afrontarla en soledad. Curioso que, en el caso de las mujeres, tratándose de más del 50% de la población de nuestro país, durante muchos años haya tenido que ser así. Pero por suerte, desde hace tiempo, la cosa ha cambiado. También en nuestra provincia.

Si para Marx la conciencia de clase era fundamental para poder realizar un cambio social, en este caso debe ser la sororidad (solidaridad, derivada del término latino soror, que significa hermana) quien tiene que jugar ese papel. Y si para Marx la falsa conciencia era uno de los peores males que podrían amenazar dicho cambio social, cuando hablamos de desigualdad de género, probablemente el peor de los males sea una actitud individualista, donde sólo se toma conciencia sobre los problemas particulares, y no de aquellos agravados que puedan tener las compañeras que sufren desigualdades múltiples.

¿Pero cómo podemos solucionar este problema, en una sociedad cada día más individualista y atomizada? Probablemente esté bien escuchar a Manuel Castells (el denominado por la prensa como “ministro desaparecido”, aunque no puedas encontrarte a nadie por la calle que sea capaz de decirte quién era el ministro de Universidades en la anterior legislatura) cuando habla de su concepto de Sociedad Red, trasladando la idea que este término evoca al problema que nos concierne. Quizás lo más inteligente sea crear estructuras flexibles donde cada persona pueda desarrollar lo que considere más útil dentro de un paraguas ideológico común. Es decir, barcas separadas, pero remando en la misma dirección.

Diagrama de una Sociedad Real. Fuente: Wikipedia

Estas estructuras pueden generar alianzas entre diferentes proyectos con objetivos similares, pudiéndose crear sinergias y permitiendo que la misma persona pueda trabajar en proyectos dispares sin tener que renunciar a los fines comunes.

En nuestra ciudad hay un proyecto feminista muy interesante con estas características: la Asociación Cultural “NosOtras pensando, creando y divulgando”.

ASOCIACIÓN CULTURAL NOSOTRAS PENSANDO, CREANDO Y DIVULGANDO

La Asociación Cultural “NosOtras pensando, creando y divulgando” nace en el año 2019, definiéndose como “un grupo de compañeras (una red de personas maravillosas) que tenemos como fin favorecer la visibilización del papel de las mujeres en el avance del conocimiento y su desarrollo, así como promover el interés de las mujeres en la participación del desarrollo del mismo en cualquiera de sus ramas”.

Es decir, trabajando todas desde sus diferentes ámbitos de especialización e interés para conseguir visibilizar el papel de las mujeres. Por ello cuentan con varios proyectos en esta línea.

Hablando con Estefanía Prior Cano, una de las miembros de esta iniciativa, detalla cómo fueron los orígenes de la asociación. “El programa de radio La Hora Violeta es la semilla”. Estefanía nos cuenta cómo el origen de todo fue la puesta en marcha de La Hora Violeta en 2016 en Radio Kolor, el programa de radio feminista de Cuenca.

Pero hay muchos más proyectos, entre los que destacan LaJenni&LaEstefa, donde Jennifer Mayordomo (@jennifermyc) y Estefanía Prior (@estefaniaepc) llevan a cabo charlas de divulgación científica, así como del papel de la mujer en las carreras STEM; la Escuela de Ateneas, coordinado por Laura Fresneda, quien lo define como un “club de ocio cultural por la igualdad y diversidad de género (presencial y en línea), donde ponemos en valor las creaciones de mujeres que nunca llegaron a ser conocidas en el mundo de la literatura, el cine, la música, las artes escénicas o plásticas. Un espacio en el que poder compartir cultura y reflexiones mientras tomamos un café o una infusión, potenciando la generación de un ocio alternativo al consumo y el empoderamiento femenino”; u otros proyectos asociados como el programa de radio musical de Radio Kolor Caramuel.

Escuela de Ateneas. Fuente: www.escueladeateneas.com

Por tanto, se trata de una asociación que realiza multitud de actividades, desde diferentes ámbitos, para conseguir el objetivo de visibilizar el papel de las mujeres en el avance del conocimiento, tales como charlas, talleres o campañas de concienciación, sabiéndose adaptar a las circunstancias derivadas de la pandemia. Por ejemplo, cabe destacar el proyecto «Literaturas del Encierro» de la Escuela de Ateneas, dirigido por Jazmina Fuentes, donde “se han leído los artículos sobre esta dichosa pandemia escritos por las mejores pensadoras feministas del mundo”.

Dibujo realizado por Esther Esquinas, atenea artista, durante las sesiones de LIteratura del encierro. Fuente: www.nosotraspensandocreandodivulgando.blogspot.com

También es digno de mención uno de los últimos proyectos puestos en marcha por Estefanía Prior Cano, con motivo del pasado día de la mujer y la niña en la ciencia 2021: “Cacharreando con la luz”. Se trata de una nueva charla donde Estefanía nos habla de luces, óptica y fotónica.

Diagrama de una Sociedad Real. Fuente: Wikipedia

LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA O NO SERÁ

En definitiva, una asociación que engloba una serie de proyectos que albergan una esperanza de futuro, donde la igualdad sea un concepto real y tangible, donde ya no sea necesario tener que trabajar para visibilizar el papel de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. Donde hablar de mujer y ciencia no le suene extraño a nadie. Un futuro en el que sea habitual estudiar en el instituto la contribución que han hecho a la historia multitud de filósofas, músicas, científicas, pintoras o escritoras. Y es que sólo un 7% de las referencias en los libros de texto son de mujeres (López Navajas, 2012).

Acercándome a este proyecto, observo que si algo lo define es la palabra Sororidad. Un grupo de compañeras que suman sus esfuerzos de manera desinteresada en busca de un bien común para toda la sociedad.

Es increíble poder llegar a una provincia tan pequeña y darse cuenta de que hay tanta gente trabajando para conseguir un futuro mejor, de igualdad y tolerancia. Trabajar en lo local es necesario para conseguir cambios en lo global. Como decía Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”.

Sigamos trabajando en la misma dirección, consiguiendo transversalizar el enfoque de género en todos los ámbitos de nuestra vida. Pues, en definitiva, LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA O NO SERÁ.

Cartel de la manifestación del 12 de mayo de 2012, primer aniversario del 15M. Fuente: Comando Violeta Cuenca

Bibliografía

[1] Bian, L., Leslie, S., Cimpian, A. (2017): “Gender stereotypes about intellectual ability emerge early and influence children’s interests”. Science. Vol 355, issue 6323

[2] López Navajas, A. (2012): “Análisis de la ausencia de las mujeres en los manuales de la ESO: una genealogía de conocimiento ocultada”. Universidad de Valencia. Departamento de Teoría de los Lenguajes y Ciencias de la Comunicación. Valencia, España.

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