No nos mires, ¡únete!

“No son nuestras diferencias lo que nos dividen. Es nuestra incapacidad de reconocer, aceptar y celebrar esas diferencias”.

Audre Lorde

El pasado 8 de marzo, después de dos años, una pandemia de por medio, una brutal deslegitimación del feminismo por parte de la extrema derecha y lo que parece una división insalvable dentro del propio movimiento. Una marea violeta volvió a teñir las calles de Cuenca conmemorando el Día Internacional de la Mujer.

Desde que comenzó el año, empezaron a oírse rumores “con ganas” de salir a la calle. Los distintos colectivos empezaron a organizar sus actividades: talleres, marchas, manifiestos, charlas, manualidades…y así, un sinfín de motivos que nos unen comenzaron a aflorar de nuevo para salir en nuestro día a las calles con más fuerza. Salimos por nosotras, salimos por las que vengan y sobre todo salimos por las que ya no pueden salir.

Sin embargo, a pesar de que el feminismo posee a día de hoy una gran capacidad movilizadora, no podemos olvidarnos de que en este movimiento conviven -y últimamente batallan- diversas corrientes de pensamiento que han llevado incluso a provocar una fractura que está cobrando tanta fuerza que, en algunas ciudades, se han convocado dos manifestaciones paralelas. Aun así, las marchas denominadas “inclusivas”, fueron las más numerosas en todos los territorios.

En nuestra ciudad, tuvimos la inmensa suerte de caminar todas juntas. La marcha convocada por la Coordinación Feminista de Cuenca fue respaldada por cerca de 700 personas. Abriendo la manifestación iba una gran pancarta que gritaba “Feminismo es (R)evolución” –lema elegido de forma conjunta por los colectivos que forman parte de la Coordinación Feminista-. A lo largo de todo el recorrido por las principales calles de nuestra ciudad se vio cómo poco a poco iba uniéndose más y más gente. Se escucharon diversos cánticos coreados por la multitud y de forma simbólica en las puertas de las sedes de partidos de extrema derecha hubo pitadas para mostrar la disconformidad por sus políticas en lo que a materia de igualdad se refiere. Una vez se llegó a la Plaza de España, punto final del recorrido, esperaban los trabajos textiles que distintos centros educativos de Cuenca y provincia realizaron con motivo de este día como respuesta a la actividad que la asociación 123EducaFem había propuesto. La gente se fue poco a poco colocando enfrente del “escenario” improvisado que se había creado para que quien quisiera hablara dando voz a sus inquietudes o a las de su colectivo. Fue un momento muy emotivo donde más que nunca se palpaba la sororidad.

Imagen 1: Trabajos textiles realizados por varios centros educativos de la provincia con motivo del 8M. Foto tomada por la autora

Porque el 8M es todo eso, pero también son los lemas creados entre todas. Son los cánticos sonando a una sola voz. Son los “amiga, vamos juntas a la mani”. Son las políticas que avanzan –y las que retroceden-. Son las risas trabajando juntas. Son las cómplices miradas de quienes comparten una alegría y también una preocupación. Son las dudas por lo que viene. Son las cifras de asistentes.  Son las manos unidas de dos amigas. Y somos nosotras. Y sois vosotras. Y son ellas. Porque por las que fueron somos, por las que somos serán.

Olga Díaz Cano
Docente y Asociada de 123Educafem

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