HACER MEMORIA ENTRE LOS RUIDOSOS SILENCIOS DEL ODIO

Nota. Mural de Salaria Kea O’Reilly en el Hospitalillo de Tarancón. Salaria fue una enfermera estadounidense afroamericana del “American Medical Bureau”.

La ARMH Cuenca continúa trabajando por la memoria, la justicia y la reparación de las paisanas y los paisanos que, de alguna manera u otra, sufrieron el terror de la guerra y la dictadura. Recientemente, hemos podido leer – a través de la pupila atenta de estos Ojos del Júcar – el devenir de algunos conquenses en los campos nazis. Estos trabajos de investigación rigurosa conllevan horas, días, semanas, meses y años de inmersión en archivos, lectura de libros y realización de entrevistas. A veces no dan sus frutos y quedan resquicios por esclarecer. Otras veces, lo poco que se consigue iluminar resulta alentador para, por ejemplo, una hermana, hijo, nieta y/o biznieto que intenta comprender qué ocurrió con su familiar, o para quien busca conocer la Historia que quedó sepultada, descartada, omitida… En definitiva, la ARMH Cuenca, como tantos otros colectivos, aporta su esfuerzo en la tarea de no olvidar, “para que haya servido de algo tanto desvelo” – como canta Pedro Pastor.

Sin embargo, el olvido no es neutral ni casual. Por eso la Memoria Histórica encuentra sus opositores. De esta manera, tal y como explicábamos en un texto reciente – también desde estos ojos verdes del Júcar que alumbran la serranía oscura, que diría Gerardo Diego –, aparece quien lo tilda de “postureo”, de “remover el pasado”, “despertar ese odio que ya estaba enterrado” o “reavivar la violencia”. Y se aprovecha cualquier ocasión para cargar contra este intento memorístico, después de que Franco tuviera tiempo suficiente para imponer su propia versión, la cual fue blindada mediante los “pactos de silencio” con la Ley de Amnistía de 1977 – por la que la ONU ha amonestado al Estado español en varias ocasiones [1].

En este sentido, pudimos observar cómo en 2015 la inadmisible agresión a la líder de Vox en Cuenca, Inma Sequí, fue instrumentalizada por su propio partido para cargar contra la Ley de Memoria Histórica [2]. O cómo el líder taranconero de esta misma marca política, David Borja Pérez, describía un acto sobre las Brigadas Internacionales en la Casa Parada de Tarancón como “propagandístico”, “sectario”, “victimismo vergonzoso”, “desmemoria histórica” … [3]. Además de definir a las y los brigadistas internacionales, en sus redes sociales, como “extranjeros que vinieron a apoyar a un bando y matar españoles”, quizá olvidando que se movilizaron en contra de las posiciones antidemocráticas y reaccionarias de un golpe militar fuertemente sustentado por otros “extranjeros” de la Alemania nazi y la Italia fascista [4].

Resulta también curioso que, mientras David Borja Pérez promete “combatir todas las desmemorias históricas que se presenten”, buscando la “derogación de los elementos que dividen a la población por cuestiones ya zanjadas en la firma de la constitución española”, su propio partido se vea inmerso en la tarea del “revisionismo histórico” [5]. Así, y entre otros ejemplos, la Fundación en Defensa de la Nación Española (DENAES), creada por el propio Abascal y dirigida actualmente por el conquense Iván Vélez, publica textos en los que – tomando de ejemplo uno firmado por Daniel López –, argumenta torticeramente que lo del “18 de julio no fue un golpe militar”, que “su régimen tampoco puede definirse como una dictadura” y que la Memoria Histórica es un “muy buen negocio tanto lucrativo como ideológico, aunque historiográficamente basuriento” [6].

Y es que hay quienes pueden permitirse fingir que no miran al pasado y, a su vez, continuar invirtiendo tiempo, esfuerzos y capital para apuntalar su relato. Así, tal como documenta un reciente mapeo de actores y repertorios de odio 7], la extrema derecha tiene suficiente conexiones nacionales e internacionales para influir en las políticas de nuestros días mediante la siembra de lo que precisamente aparenta denunciar: miedo y odio. Pero desde la ARMH Cuenca tenemos claro que nuestro trabajo tiene un compromiso profundamente democratizador, por eso en estas líneas no nos conformamos con denunciar el odio y la violencia – presentes y pasadas –, sino que también estamos contribuyendo humildemente a esclarecer sus mecanismos para entender colectivamente cómo pueden ser debilitados e interrumpidos [8]. 

Tal y como hiciera el filólogo Viktor Klemperer [9], conviene tener presente que la utilización del lenguaje no es casual. El discurso crea imaginarios y ayuda a normalizar determinadas situaciones. La recuperación de términos como “los enemigos de España” o la “Anti-España” para señalar a todas las personas que no comulgan con una manera concreta de concebir la vida en común, debería alertarnos sobre ciertos esfuerzos por hacernos olvidar la historia reciente. Sobre todo, en un momento de mucho ruido de fondo donde cada día lidiamos con un sinfín de noticias falsas y teorías de la conspiración que no facilitan la tarea de leer el mundo y ubicarse en él.

En ese contexto, el populismo de extrema derecha juega “en casa”, aprovechando la incertidumbre social y los malestares generalizados para desenvolver un discurso de “nosotros” contra “ellos”; vaciando de carácter solidario y antiautoritario términos como “Libertad”, desde una imagen de rebeldía contra una supuesta “dictadura progre o de lo políticamente correcto” [10] que solo utilizan para golpear a las personas más vulnerabilizadas y también a aquellas otras que conciben como enemigos políticos [11].

En este sentido, indagar en el pasado es una herramienta para comprender el presente, los discursos que se dan y sus juegos de poder. Quienes se empeñan en mantener el silencio y en atacar las prácticas memorísticas comprometidas con la democracia – en su sentido más amplio –, no exhiben los argumentos que realmente les mueven. Lo que es evidente es que, siguiendo a la filósofa Marcia Tiburi [12], el silencio no es una opción, ya que “podríamos preguntarnos qué nos sucede cuando dialogamos y qué sucede cuando esto no es posible. El diálogo es una práctica de no violencia. La violencia surge cuando el diálogo no entra en escena” (p. 19).

Desde este reconocimiento, en ARMH Cuenca estamos a vuestra disposición para seguir promoviendo un diálogo social amplio que sirva como “arqueología del presente” y “pedagogía pública” [13], donde todas y todos conozcamos lo que ocurrió y las motivaciones que se dieron; alumbrando rigurosamente el pasado y sus complejas conexiones con nuestros días, pudiendo cumplir así con las recomendaciones de la ONU y otras organizaciones y colectivos en lo que a memoria, justicia y reparación se refiere.

Memorial cementerio de Tarancón. Nuevas placas para sustituir a las vandalizadas

por Alberto Izquierdo Montero
ARMH Cuenca

Referencias bibliográficas

[1] Europa Press. (30/09/2021). ONU arremete contra la Ley de Amnistía de 1977 y pide perseguir penalmente a autores de desapariciones en el franquismo. Europa Press. https://www.europapress.es/nacional/noticia-onu-arremete-contra-ley-amnistia-1977-pide-perseguir-penalmente-autores-desapariciones-franquismo-20210930150251.html

Noticias ONU. (30/09/2021). Un Comité de la ONU urge a España a aprobar la Ley de Memoria Democrática. News UN. https://news.un.org/es/story/2021/09/1497732

Noticias ONU. (10/02/2012). ONU señala que España debe revocar la Ley de Amnistía. News UN. https://news.un.org/es/story/2012/02/1234621

[2] Público / EFE. (25/08/2015). Vox califica de “atentado político” la agresión a su dirigente de Cuenca y culpa a la ley de Memoria de Zapatero. Diario Público. https://www.publico.es/politica/vox-califica-atentado-politico-agresion.html

[3] Vox Cuenca. (13 /03/ 2021). VOX Tarancón denuncia la utilización de un espacio municipal para un acto propagandístico de memoria histórica. Vox España. https://www.voxespana.es/noticias/vox-tarancon-denuncia-la-utilizacion-de-un-espacio-municipal-para-un-acto-propagandistico-de-memoria-historica-20210313

[4] Jorge, D. (2016). Inseguridad colectiva. La Sociedad de Naciones, la Guerra de España y el fin de la paz mundial. Tirant lo Blanch.

[5] Tussel, J. (08-07-2004). El revisionismo histórico español. El País. https://www.almendron.com/politica/pdf/2004/spain/spain_0857.pdf

[6] López, D. (15-10-2019). Franco, Franco, Franco y … más Franco. Fundación Denaes. https://nacionespanola.org/actualidad/articulos/franco-franco-franco-y-mas-franco/

[7] Cabezas, A. y Medina, P. Mapeo de actores y repertorios de odio: el género y la migración en el epicentro de las políticas anti-derechos en España y la Unión Europea. Asociación de Investigación y Especialización Sobre Temas Iberoamericanos (AIETI).
https://aieti.es/wp-content/uploads/2021/02/Mapeo_de_actores_Version-Final.pdf

[8] Emcke, C. (2017). Contra el odio. Taurus.

[9] Cohen, E. (2003). El poder silencioso del nazismo: la lengua del Tercer Reich. Acta poética, (24)2, 73-92. http://dx.doi.org/10.19130/iifl.ap.2003.2.149

[10] Stefanoni, P. (2021). ¿La rebeldía se volvió de derecha? Siglo XXI Editores.

[11] Mbembé, A. (2018). Políticas de la enemistad. Ned Ediciones.

[12] Tiburi, M. (2018). ¿Cómo conversar con un fascista? Reflexiones sobre el autoritarismo de la vida cotidiana. Akal.

[13] Giorgi, G. y Kiffer, A. (2020). Las vueltas del odio. Gestos, escrituras, políticas. Eterna Cadencia Editora.

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