Seguir cantando

El aire deshilachado que olvidó su rueca.

El agua enferma sin un abrazo.

El maldito volver a volver,

querer sin saber, beber sin vivir.

Luces de penumbra con los mismos sueños

encerrados en una pequeña ventana.

Sentir el sofocante delirio del alma

que busca incansable alguna pena.

Seguir cantando.

Sólo el sol cansado, arrugado

pero pertinente, vuelve a calmar

el tempestuoso mar 

de nuestra condena.

Tirso Moreno Ortega

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