Esperanza entre luceros

A cada paso el camino se te hace más lento, más pesado;

ten rumbo firme aunque estés cansado.

No desfallezcas y alza la mirada

hacia las luces en la nada…

Mantén tus pies siempre en la tierra,

por mucho que te duelan.

Levanta tu pesada mirada

y contémplalas libres cómo dormidas revolotean…

¿Tienes envidia? Deja a tu mente que vaya a su vera

y así quizás vueles entre ellas.

Tus pies seguirán andando,

sorteando nuevos obstáculos,

pero sabiendo que la luz de las estrellas

iluminará todas tus sendas.

Sergio Millana Huerta

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