El ganchillo moderno: Terapia, beneficios y solidaridad

Me llamo Rebeca Marín Pecero y soy artesana del ganchillo desde hace años. Nací en Badalona y, hace 10 años, me trasladé a Cuenca Capital con mi familia, donde vivimos actualmente.

Me enamoré del ganchillo hace un tiempo y ha sido lo que más me ha ayudado en los momentos difíciles de mi vida. Me ha servido de terapia, para desconectar y para motivarme cuando veo la prenda que he tejido con mis manos. Creo que tejer, sea cual sea la técnica, tiene múltiples beneficios para personas de todas las edades.

Las manualidades en general son muy buenas para los niños. En concreto, cuando hacen ganchillo, los peques mejoran su motricidad fina, aprenden a concentrarse, desarrollan habilidades de comunicación… Además, cuando terminan, se llevan una recompensa en forma de pieza tejida que han hecho ellos mismos. Creo que los talleres son una actividad ideal para hacer en familia y, en especial, con los más pequeños.

Como tejedora, veo que cada vez hay más personas interesadas en el ganchillo. Hoy en día hay infinidad de recursos en internet, tanto gratuitos como de pago. En Youtube hay muchos canales donde puedes aprender a tejer cualquier cosa que se te pueda ocurrir.

En nuestros tiempos, todavía hay gente que sigue pensando que el ganchillo o el punto “es de abuelas”. Yo les diría que la base viene de nuestras antecesoras, pero hoy en día se le ha dado una vuelta de 360 grados. Hemos recuperado la artesanía, gracias a que muchas mujeres han continuado tejiendo a lo largo de los años. Nosotras hemos seguido su ejemplo y transformado lo que nuestras abuelas y madres nos han enseñado. Seguimos haciendo los típicos tapetes, cojines y mantas que se hacían antes, pero les hemos dado nuestro toque “moderno” y el resultado es completamente diferente.

Siguiendo con las enseñanzas de nuestras maestras, tejemos todo tipo de prendas, desde las básicas hasta las más elaboradas, pasando por cestos, maceteros, y hasta muñecos conocidos como “Amigurumis”1. De hecho, yo empecé a hacer ganchillo, porque mi hijo pequeño vio un precioso “dormilón” y me pidió que se lo hiciera. Lo mejor de todo fue ver a mi niño feliz con el muñeco que yo le había tejido con mis manos.

Los materiales que se utilizan para hacer ganchillo son muy variados y cada vez somos más las artesanas que estamos empezando a usar hilos reciclados e incluso bolsas de plástico. Con ellas se hacen unas tiras y nos sirven para tejer bolsos y piezas de decoración. De esta manera, ayudamos a cuidar el medio ambiente desde nuestros pequeños talleres. Otra forma de reciclar es deshacer prendas ya tejidas y volver a usar los hilos para crear otro proyecto diferente.

Este año, debido a la pandemia mundial que todos estamos sufriendo, las “ganchilleras” y “ganchilleros” del mundo, tenemos la solidaridad a flor de piel.

Se han creado muchas iniciativas para ayudar haciendo lo que mejor se nos da.

Aquí en España, 57 tejedoras, hemos donado patrones que hemos creado desde el corazón, para el libro digital “Patrones X una vacuna”. Durante una semana se realizó una “venta flash” y se recaudaron más de 3.000 €. Éstos fueron donados a #YoMeCorono para la investigación del Covid-19.

El pasado mes de mayo, otras tantas diseñadoras aportamos nuestros patrones para otro libro solidario, “Patrones para una vida”. Esta vez los fondos recaudados fueron destinados para la investigación del cáncer de mama metastásico.

En Cuenca, ha surgido la plataforma Arte Solidario Cuenca que reúne obras donadas por artistas de diferentes disciplinas. Desde su página web puedes ver los trabajos y seguir accediendo a la compra de esas obras. Todo lo recaudado va destinado íntegramente al Banco de Alimentos de Cuenca, para ayudar a familias desfavorecidas de la ciudad. Yo he colaborado donando dos de mis chales tejidos a ganchillo, dos prendas hechas con amor, que personas solidarias han comprado para ayudar a otras que lo están pasando mal. En un futuro, se prevé que se pueda colaborar con bancos de alimentos de otras ciudades de España.

Otra iniciativa que ha surgido para dar a conocer el mundo del tejido, es el “Yarn Bombing”. Está considerada como arte urbano y consiste en decorar calles y plazas con piezas tejidas. Esta idea apareció por primera vez en Londres, en el año 2009, cuando un artista decidió ponerles abrigos y prendas a los árboles y bolardos de las calles.

En definitiva, el ganchillo, tal y como lo conocemos actualmente, tiene múltiples aplicaciones, desde aprendizaje hasta relajación. Por lo que recomiendo totalmente que las personas aprendan a tejer, ya que les va a ayudar mucho en su vida diaria, sobre todo como vía de escape en los momentos difíciles.

Si quieres saber más sobre mí y mis proyectos, puedes encontrarme en mi página web www.madebyrebeca.es y en Redes Sociales (Instagram, Youtube y Facebook) como @madebyRebeca.

1Amigurumis: Estos muñecos son de origen japonés y significan “peluche tejido a ganchillo”. Según la tradición japonesa, poseen alma propia y nos acompañarán durante toda la vida como amigos y confidentes, proporcionando protección y consuelo.

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