Broche de oro – Federico Muelas

Autorretrato

Dadle sus barcos al mar

como aquel niño-poeta

que no sabía jugar.

 

Echar los barcos al agua

y luego cerrar los ojos

para soñar que llegaban.

 

No importan la mar, el río,

la madera o el papel.

Hay que seguir siendo niños…

Niños como el niño aquel.

 

Seguir creyendo en el viaje

por el mapa del asombro.

Puertos tiene la memoria

cuando cerramos los ojos.

 

Ni siquiera importa el paso

de eso que llaman tiempo…

¡Seguir, seguir siendo el niño

que daba a la mar sus sueños!

Federico Muelas

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